Papá, propósito y prosperidad
La fuerza para salir al mundo
Este recurso gratuito es una invitación a mirar el vínculo con papá desde una perspectiva más profunda, amorosa y consciente.
No importa si tu papá estuvo presente, si estuvo lejos, si hubo abandono, dolor, rechazo, silencio, ausencia emocional o si ya no está en esta vida.
A veces, aunque hayan pasado muchos años, una parte nuestra sigue esperando algo de papá:
Una mirada.
Una palabra.
Un reconocimiento.
Un “sí, podés”.
Un permiso para avanzar, elegir, crecer o vivir una vida diferente.
Y cuando ese permiso no llegó, puede ser que sin darnos cuenta sigamos dudando de nuestro valor, buscando validación afuera, sintiendo culpa al prosperar o frenándonos justo cuando estamos por avanzar.
Desde una mirada sistémica, papá no representa solamente a una persona.
También puede estar asociado a la salida al mundo, la dirección, la acción, la fuerza para tomar decisiones, ocupar nuestro lugar, sostener lo que construimos y caminar hacia nuestro propósito.
Por eso, este video breve incluye un ejercicio sistémico para que puedas hacer un movimiento interno hacia tu vida.
No se trata de justificar lo que dolió.
No se trata de negar lo que faltó.
No se trata de forzar un perdón ni de obligarte a acercarte.
Se trata de dejar de esperar del pasado aquello que quizás no pudo darte, para empezar a recuperar tu propia fuerza.
A través de este ejercicio vas a poder mirar simbólicamente:
• qué lugar ocupa papá hoy dentro tuyo
• qué seguís esperando de él
• qué cargas que no te corresponden
• cómo se relaciona ese vínculo con tu propósito y tu prosperidad
• qué paso interno podés dar para dejar de pedir permiso y empezar a avanzar
Este recurso es para vos si sentís que la historia con tu papá todavía impacta en tu autoestima, tus vínculos, tus decisiones, tu manera de mostrarte, de cobrar, de recibir o de sostener la abundancia en tu vida.
Porque la abundancia se toma.
Pero la prosperidad también necesita dirección, fuerza y permiso interno para sostenerse.
Hacé este ejercicio con calma, en un momento en el que puedas estar a solas y disponible para vos.
Y recordá: sanar con papá no siempre significa acercarse.
A veces sanar es dejar de esperar.
A veces sanar es ordenar el lugar de cada uno.
Y a veces sanar es tomar la vida que llegó a través suyo y elegir hacer algo bueno con ella.
Importante: este recurso no reemplaza un proceso terapéutico. Si tu historia con papá incluye violencia, abuso, abandono profundo o situaciones que aún generan mucho dolor, hacelo respetando tus tiempos y buscando acompañamiento profesional si lo necesitás.
Cariños, Marian